Una exploración de esos días de verano que parecen no terminar nunca. La serie observa la infancia cuando se la deja simplemente ser, sin dirigirla ni interrumpirla, a través de sus pequeños rituales, sus tiempos suspendidos y esa particular sensación de que el mundo se vuelve más lento cuando no hay horarios ni prisas.
Una exploración de esos días de verano que parecen no terminar nunca. La serie observa la infancia cuando se la deja simplemente ser, sin dirigirla ni interrumpirla, a través de sus pequeños rituales, sus tiempos suspendidos y esa particular sensación de que el mundo se vuelve más lento cuando no hay horarios ni prisas.


















































